Un día de ardiente sol
Una doncella, una flor
Caminaba lentamente;
Un señorito encantado
Con sus ojos deslumbrados
La miraban dulcemente.
El jóven flechado estaba
Todos los días rondaba
El cesped de ardiente sol;
Su corazón palpitaba
El sonido se escuchaba
Al pasar aquella flor.
Pasaban así los días
Su amor por dentro crecía
Tan callado se quedaba;
Ese sentir reprimido
Llevado siempre consigo
Sin saber que se arriezgaba.
Hasta que un día llegó
Mucho tiempo allí esperó
Y la flor ya no pasaba;
sus rodillas descendieron
Y a sus ojos acudieron
Lágrimas que deslizaban.
Lágrimas que recorrían
Que de sabor carecían
Ya de tanto haber sufrido;
Por no haber hablado a tiempo
Por mover tan lento el cuerpo
perdió de él lo más querido.
Pero un día muy temprano
Quedó en un banco cercano
Rendido del desamor;
Cuando la flor va pasando
Y ella su rostro mirando
Se le acerca con amor.
Ella se queda pensando
Extaciada razonando
Su semblante tan perfecto;
Nunca he visto yo su rostro
Ni en éste lugar ni en otro
Debe ser un jóven recto.
Cuando de pronto sus ojos
Alzan a ver de reojo
Por su perfume de Flor;
A la flor misma presente
Tan dulce tan reluciente
Tan brillante en su color.
Y sonriendo sin perjuicios
Su mente clara de juicio
Su mano toma y la besa;
Sus amores encerrados
Sus sentimientos frustrados
Se rompen con su belleza.
En sus pálidas mejillas
Como una rosa sencilla
Ruborose su semblante;
Al sentir calor humano
Posado sobre su mano
Con su sudor deslizante.
Sol de mi alma, de mi amor
Dijo el jóven a la flor,
No me dejes otra vez;
Ya he pasado demasiado
Ya he pasado demasiado
He sido muy desgraciado
Si te vas... yo moriré...
"Jireh, Febrero 17, 1996"


2 comments:
k bello jireh!! siempre he kerido poder escribir algo asi, pero eso si ni me saleeeeee! yo kieroooooooo :)
Si te fijas en la fecha, tengo un buen tiempo que no lo hago tampoco lol, Tengo un grupo de poesías que escribí en esa época que iré posteando cada cierto tiempo... la poesía me gusta mucho, es solo cuestión de sentarse a pensar...
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